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¿De qué vas?



La vida a veces nos da con la puerta en las narices, nos pone la zancadilla, nos hace tambalear con un empujón...a veces hasta nos muestra un precipicio y está a punto de lanzarnos al vacío. En esos momentos, uno puede pensar en la mala suerte que tiene, en lo mal que le trata la vida, en lo difícil que es vivir...y afortunadamenta a veces a algunas personas, esas zancadillas de la vida les hace plantearse la pregunta de ¿pero de qué voy?
Es algo así como un momento de conciencia de lo que somos, de lo que podemos y no podemos hacer e incluso de lo que no deberíamos hacer con nuestra vida.
Porque cuando uno ha visto el precipicio, al sentir de nuevo la tierra firme bajo sus piés y la seguridad de un buen asidero, siente que es momento de plantearse los caminos que uno debe recorrer.
Ese es el momento de plantearse una pregunta ancestral: pero tu...¿de qué vas?

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